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Estudiar en un internado

Ventajas y desventajas

La educación de los hijos es una de las principales preocupaciones de una familia, por eso no son pocas las ocasiones en que escuchamos o leemos comparativas que se hacen entre la escuela pública, concertada y privada, explicando sus ventajas y desventajas. No obstante, son pocas las veces que se habla de la escolarización en los internados.

Los internados son colegios privados donde los niños estudian y a la vez viven en ellos. Generalmente, el niño o adolescente solo está internado entre semana, así que los fines de semana puede ir a pasarlos con la familia, aunque la mayoría de las veces los alumnos permanecen en el colegio durante todo el periodo lectivo.

Este silencio o falta de información sobre los internados se debe, en parte, a las connotaciones que adquiere esta palabra. Según el lugar del mundo en el que nos encontremos, internado puede ser una palabra positiva o negativa.

Según el lugar del mundo en el que nos encontremos, internado puede ser una palabra positiva o negativa

En territorio anglófono, el término boarding school suena a privilegio, élite y tradición, pues allí los internados son escuelas de prestigio. Por el contrario, hablar de internados en España equivale a castigo, disciplina y renuncia. Este tipo de colegio tiene una connotación negativa aquí, y eso se debe a que los padres lo esgrimen como una amenaza cuando sus hijos tienen problemas académicos o de comportamiento.

Hablar de internados en España equivale a castigo, disciplina y renuncia

No obstante, en un contexto en el que la conciliación laboral y familiar es difícil de conseguir, el internado se plantea como una opción legítima para asegurar la correcta educación de nuestros hijos. Ya no se percibe como último recurso para mejorar el comportamiento de un hijo o hija (aunque aún perduran los prejuicios), sino que en la actualidad para muchas familias es la opción ideal para conciliar trabajo y familia.

En la actualidad para muchas familias es la opción ideal para conciliar trabajo y familia

Los internados, como todos los tipos de escuelas, tienen ventajas y desventajas, que expondremos a continuación:


Ventajas

  • Excelente formación: la principal ventaja de los internados es la calidad en la educación. Debido a que los alumnos están todo el día en un ambiente académico, al acabar su formación tienen una mejor preparación académica.
  • Convivencia y socialización: el niño o la niña establece contactos sociales con otros estudiantes y convive con ellos, realiza actividades en común y se acostumbra a trabajar en equipo, aprende a tomar en consideración a los demás y a ser tolerante.
  • Un estilo de vida disciplinado: el estilo de vida ordenada y sometida a reglas concretas propio de los internados ayuda a los menores a estructurarse y evita la sobreprotección de los progenitores. Además, el niño o la niña aprende a ser organizado con su tiempo y responsable en sus acciones.
  • Desarrollo personal positivo: la convivencia en el internado fomenta la aceptación de la crítica, el sentido de esfuerzo personal y la confianza en uno mismo. Además, los niños y adolescentes aprenden también a defender sus ideas y a amoldarse a las circunstancias en situaciones de crisis.
  • Mayor concentración en los estudios: estudiar en un internado ayuda a los alumnos a mantenerse enfocados en lo que importa: los estudios, ya que no están rodeados ni de distracciones ni de malas influencias, además de que están todo el tiempo bajo supervisión de los profesores.
  • Autonomía personal: vivir en un internado supone independizarse parcialmente de los padres, lo que te lleva a ser más autónomo, responsable, autosuficiente e independiente.


Desventajas

A pesar de los indudables beneficios que puede reportar para tu hijo o hija estudiar en un internado, existen ciertos aspectos de esta separación parcial entre padres e hijos que podrían considerarse como desventajas, que son las siguientes:

  • Estar lejos de la familia: el niño o la niña que se educa en un internado tiene casi garantizada una excelente formación académica, pero no hay que olvidar que vive la mayor parte del año lejos de su familia, lo que puede romper o debilitar sus lazos y el vínculo con su familia. Además, eso puede provocar un fuerte desarraigo y problemas emocionales, sobre todo cuando al niño no le queda muy claro el porqué de su estancia en un internado, ya que puede pensar que no es un niño querido por sus padres.
  • Precios altos: los internados, a pesar de su connotación negativa en España, no dejan de ser escuelas de prestigio y de élite, así que el acceso se convierte en un privilegio que solo los más adinerados pueden permitirse, puesto que su elevado precio hace que para la gran mayoría de las familias ni siquiera sea una opción a la hora de buscar colegio para sus hijos.
  • Menos intimidad: en la adolescencia los hijos suelen ser muy quisquillosos con su intimidad, libertad y espacio personal. Esto es algo a lo que tu hijo o hija debe renunciar si estudia en un internado, puesto que allí las habitaciones se comparten y la convivencia es algo común, lo que hace difícil encontrar un lugar donde estar solo.
  • El internado no está para castigar: optar por matricular a nuestro hijo o hija en un internado no debe ser una decisión condicionada por el mal comportamiento o las malas notas. Los menores que creen que han sido internados como castigo se encierran en sí mismos, con lo que resultan inaccesibles a los formadores, y en muchos casos no acaban disfrutando de todas las ventajas que les ofrece su estancia allí.
  • No a todos los niños les va bien estudiar en un internado: en los casos en que el menor tenga un grado muy alto de dependencia de la familia, no es aconsejable llevarlo a un internado hasta que alcance un grado mínimo de autonomía, ya que en estos casos existe el riesgo de que se aísle, se desanime y se frustre, lo que repercutirá negativamente en su rendimiento escolar.

No cabe duda de que la educación de calidad es algo de lo que no podemos prescindir, y más aún ahora, en estos tiempos cambiantes, por eso es necesario valorar todas las opciones a nuestro alcance antes de decantarnos por una u otra, para garantizar que nuestros hijos reciban una buena educación. Es cierto que los internados pueden resultar atractivos, pero antes hay que comentarlo con el hijo o la hija y valorar si será beneficioso que estudie allí.

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