Inicio Opinión La mujer y el mundo laboral

La mujer y el mundo laboral

El cambio social de las últimas décadas

La incorporación de la mujer al mundo laboral en los últimos treinta años es uno de los cambios sociales más importantes de la actualidad. En España, la rápida entrada de la mujer al trabajo en un estado ‘familista’ lleva consigo una serie de consecuencias que pueden considerarse negativas, como el descenso de la natalidad, el retraso en el primer nacimiento o el envejecimiento de la población.

Esto no es nuevo, pero se hacen urgentes políticas de conciliación que regulen el desequilibrio que soporta la mujer trabajadora en un estado familista.

El cambio social de las últimas décadas es sin duda

la entrada masiva de la mujer al mundo laboral.” 

Sping-Andersen

¿Qué es el estado de bienestar y por qué España es un estado familista?

El estado de bienestar es un aparato político articulado encargado de proteger el equilibrio social en casos de desigualdad. Y si bien en su origen proviene del ámbito laboral, cuya finalidad era sostener el desequilibrio de los trabajadores que quedaban en situación de desempleo, esta ha evolucionado y expandido su ámbito a otras parcelas de la sociedad como la sanidad, la educación o la vejez entre otras partidas.

Sping-Andersen, reconocido sociólogo danés, sostiene que existen en el mundo diferentes tipologías de estado de bienestar y cada una de ellas responde a unas lógicas:

El modelo liberal, que corresponde al mundo anglosajón. EE UU, Reino Unido, Canadá, Irlanda, Australia y Nueva Zelanda.

El modelo nórdico. Dinamarca, Suecia, Noruega y Finlandia.

El modelo continental. Países del centro de Europa como Alemania, Francia, Austria o Bélgica.

A estas tres tipologías hay quien añade una cuarta, el modelo mediterráneo, que deviene del modelo continental pero que representa a unos países que se diferencian por una serie de atributos. Entre ellos constan España, Portugal, Italia y Grecia, países que se caracterizan por un importante papel de la familia como agente de bienestar.

A la tipología mediterránea se le denomina estado de bienestar familista porque la familia proyecta una enorme inyección de satisfacción social, material y económica que en ocasiones actúa de forma similar a las funciones que en otros modelos ejercen el estado y las instituciones de la sociedad civil.

 

¿Por qué son urgentes políticas familiares? Conciliación laboral y familiar

Los últimos 30 años han presenciado la evolución del rol social desempeñado por la mujer. Su rápida y sustancial incorporación al mundo laboral, el cambio de papel advenido, junto a un alto grado de formación en estudios superiores sugieren nuevos dilemas que requieren nuevas respuestas.

El paradigma es el siguiente: En un sistema familista, al incorporarse las mujeres al mundo laboral queda una franja por cubrir que plantea a la mujeres el dilema de continuar con su carrera profesional o tener hijos.

"En escandinavia, ninguna mujer, o casi ninguna mujer, se ve obligada a acortar su vida profesional para ocuparse de un pariente. En Europa del sur esto sigue siendo la norma." Sping-Andersen.

Se hacen urgentes políticas de familia destinadas a conciliar el mundo familiar y laboral, políticas que verdaderamente penetren en el ámbito empresarial y contrarresten la sobrecarga cultural heredada que soporta por norma la mujer, un proyecto que comienza en cada uno de nosotros.

 

Más información:

- Los tres mundos del estado del bienestar. (pdf) Sping-Andersen

- Sping-Andersen. Página personal

- Los estados del bienestar en la encrucijada. Eloisa del Pino.

Sin Comentarios

Escribe un comentario

Tu correo electrónico no se publicará